“Fue fácil llegar aquí”, dijo la estudiante internacional de China Yijun Zhou. “No tuvimos problemas”.
Zhou y sus amigas Yuran Song y Meng Ying son estudiantes internacionales chinas que llegaron a la universidad estatal de San Francisco listas para estudiar el año completo y dejar el clima húmedo de China.
Esta segunda semana de clases, la disposición de estas tres jóvenes hacia la ciudad y los Estados Unidos permanece optimista y resuelta, a pesar de la más reciente propuesta de la administración Trump, que intenta eliminar la política de “duración de estatus” para estudiantes internacionales y de intercambio, limitando las visas a un periodo de cuatro años. Este es un claro contraste con el período de gracia original de 60 días tras la conclusión del programa educativo del estudiante.
La propuesta de agosto es respuesta a lo que la administración y el Departamento de Seguridad Nacional consideran “abuso de visa”. También están revisando las visas vigentes en los Estados Unidos por si hay violaciones, como “inelegibilidad, lo que incluye personas permaneciendo más allá del plazo establecido en una visa, actividad criminal, amenazas a la seguridad pública, participación en cualquier tipo de actividad terrorista o suministro de apoyo a una organización terrorista”.
Si un estudiante internacional desea quedarse más de la cuenta, la propuesta sugiere una línea de tiempo fija, lo cual requiere que soliciten una extensión de visa y evaluación adicional con el DHS. De acuerdo al DHS, las evaluaciones incluirán citas biométricas para verificar la revisión de antecedentes y, en algunos casos, entrevistas en persona cuando se haya solicitado una extensión de largo plazo.
Zhou y sus amigas no siguen de cerca la política, pero confían en su estancia y no anticipan que llegue alguna acción contra ellas. Zhou dijo que lo único que le causa estrés es que ellos “tienen un poco de miedo porque nuestro inglés no es tan bueno”.
Sin embargo, para los que son parte de los estimados 973 estudiantes internacionales de SFSU con visas J, F, u otro estatus, hablar inglés con fluidez es lo menos preocupante.
Un estudiante internacional de SFSU, que desea permanecer anónimo por razones de seguridad, dijo que le aterroriza la deportación y el tener que dejar la vida que ha llevado con amigos, oportunidades de trabajo y educación.
“Mi visa está vencida. No pude regresar a Algeria para renovarla por miedo de que no me dieran la visa de nuevo”, dijo el estudiante.
Este estudiante trabaja ilegalmente como entrenador de deportes juveniles por medio de un programa que él organizó para que tuviera suficiente dinero para pagar la renta y otros gastos necesarios. A raíz del anuncio de la administración, el estudiante piensa mudarse a Europa si detecta que no habrá oportunidades en el futuro para continuar su vida en San Francisco.
“He forjado muchas buenas relaciones aquí en los Estados Unidos, mis amigos y mi trabajo”, dijo. “Si regreso a Algeria, perdería todo eso”.
La posibilidad de deportación es un asunto urgente para la mayoría de los estudiantes que no tienen ciudadanía estadounidense, especialmente tras empezar una nueva etapa en los Estados Unidos y perdiendo su educación y relaciones personales.
“Estoy trabajando de manera ilegal. No nos permiten hacerlo”, dijo el estudiante. “Tengo miedo de que por medio de mis cheques vean que estoy trabajando. Le tengo miedo a la deportación”.
Además de la deportación, el estar involucrado en activismo en relación a “organizaciones terroristas” es otro elemento que el DHS está revisando para la renovación de visas internacionales y de intercambio estudiantil.
Brian, un miembro de la unión estudiantil de SFSU, dijo que solo ha escuchado de estudiantes con visas en riesgo por haber estado involucrados en protestas propalestinas en otras escuelas.
Aunque no se escuche de ello en nuestro campus, Brian dice que eso “le mete miedo a los estudiantes”.
“Es el mismo departamento que está haciendo recortes al presupuesto escolar”, dijo Brian. “La matriculación está en declive, y también la matriculación internacional”.
Para apoyar a los estudiantes internacionales, educadores y universidades están alzando la voz dentro de la plaza de 30 días para comentarios públicos que cerrará. El DHS tiene hasta el 29 de septiembre para revisar comentarios antes que se apruebe la propuesta de las visas.
Por medio de correo electrónico, Marilyn J. Jackson, vicepresidenta asistente de la División de Educación Internacional de SFSU, compartió que la National Association for Foreign Student Affairs tomó la postura que tal regla desanimaría a estudiantes internacionales a escoger los Estados Unidos como su lugar de estudio.
“Ciertamente actuará como un freno adicional para los estudiantes internacionales que escogen estudiar en este país, en detrimento de la economía Americana, la innovación y la competitividad global”, dijo la Directora Ejecutiva y CEO de NAFSA en un comunicado.



