Con memorias traídas desde Perú, se llevó a cabo el panel “Contrapedagogías del olvido” este jueves 5 de marzo. El evento formó parte de una gira organizada por Urpi Collective, una organización sin fines de lucro que apoya a educadores de comunidades desfavorecidas del Área de la Bahía de San Francisco.
“Urpi”, palabra quechua que significa “paloma”, simboliza la paz.
El evento se llevó acabo en el salón 473 del departamento de español, donde se abordaron temas como la memoria, la justicia y las desapariciones forzadas en Perú entre 1980 y 2000, un periodo de la historia peruana marcado por el conflicto armado interno que dejó miles de víctimas y desapariciones.
Participaron Percy Rojas, historiador y fotógrafo, que ha trabajado con el Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF), Karina Pacheco, escritora y antropóloga peruana ganadora del Premio Nacional de Literatura del Perú 2022 y Gisela Ortiz, activista de derechos humanos y exministra de cultura del Perú.
Los tres panelistas viajaron desde Perú para presentar en varias universidades de California como parte de una gira que incluía una exhibición fotográfica y un panel.

Se organizó en colaboración con Ana Luengo, coordinadora del programa de español del Departamento de Lenguas Modernas y Literaturas, y Mara Uriol, exalumna de SFSU.
El panel comenzó con la proyección del documental “Minka de la memoria”, de Luis Cintora, un documentalista español que, durante los últimos 20 años, ha documentado cómo diversas regiones del Perú fueron gravemente afectadas por la violencia del conflicto armado en un periodo marcado por desapariciones forzadas.
El documental relata cómo la Asociación de Familiares de Desaparecidos del Perú (ANFASEP) organiza una “minka” (una forma tradicional de trabajo comunitario) en La Hoyada, en Ayacucho, donde cientos de civiles fueron ejecutados y enterrados en fosas clandestinas o cremados por miembros del ejército peruano en los años ochenta.
“En el documental la verdad es que me puse a llorar porque es como muy fuerte,” dijo Melany Perez, una estudiante de español en su último semestre. “Me pareció muy conmovedor y te das cuenta del efecto que todavía tienen las acciones que ocurrieron en el pasado y estos crímenes hoy en el país”.
Perez ayudó a organizar el evento, además de servir como intérprete traduciendo a los panelistas de español a inglés durante la conversación.
Al finalizar el documental, se abrió un espacio para que cada panelista hablara de su trabajo. Rojas presentó su exposición fotográfica, “Ausencias presentes”, que estuvo disponible antes de comenzar el panel para que la audiencia pudiera ver las fotografías de los cadáveres y la ropa de los desaparecidos.
“Son documentos visuales que nos ayudan a difundir. A difundir, a exigir también la celeridad en la búsqueda”, dijo Rojas.
Rojas también explicó las cuatro etapas de investigación que se llevan a cabo al buscar y recuperar la información sobre la persona fallecida y la causa de su muerte, con el objetivo de que las familias puedan finalmente reconocer a su ser querido.
Para Rojas, esta fue su primera exhibición y su primera visita a los Estados Unidos.“Mucha gente que ve las imágenes se interesa por el tema y es gratificante que al menos hay gente que sí rescata este valor de la fotografía, de la historia de cada persona que está representada a través de estas imágenes”, dijo Rojas.
Posteriormente, Gisela Ortiz tomó la palabra y habló sobre la importancia de seguir investigando las historias del conflicto armado en América Latina para generar mayor conciencia y conocimiento.
“También para despertar de alguna manera la motivación a querer investigar un poquito más. Lamentablemente en nuestra América Latina, siempre estamos compitiendo entre países, todos hemos sufrido”, dijo Ortiz.
En el panel se abordó el papel de la literatura como forma de resistencia para preservar la memoria de las personas desaparecidas. La escritora Karina Pacheco participó leyendo un fragmento de su libro “El año del viento”, una historia sobre una mujer que regresa a los Andes peruanos y enfrenta los recuerdos de la violencia y las desapariciones del conflicto armado en Perú.
Pacheco también reflexionó sobre el significado de presentar estas historias en San Francisco y el vínculo de la ciudad con las tradiciones de protesta y memoria que han ocurrido en los últimos años.

“Ha sido hermoso, porque San Francisco mismo tiene una historia de resistencia contra el poder, de mucho arte para protestar con la misma realidad “, dijo Pacheco, “es lindo estar en una ciudad y una universidad que tiene toda esa trayectoria, hablando temas que nos convocan como es la memoria el repensar la misma historia.”
El evento estuvo abierto al público y reunió a profesores de distintos departamentos de lenguas. Entre los asistentes estuvo Carlo Padula, profesor del Programa Italiano, quien asistió para aprender más sobre estas desapariciones en Perú.
“Es algo muy interesante porque habla de cosas que sucedieron ahora, hace 40 años, pero también sucedieron hace 100 años, hace 150 años y se repiten”, dijo Padula. “Si no hay memoria el pasado ya no existe, el pasado es parte de nuestra historia”.
La organización del evento fue posible gracias a Mara Uriol, quien explicó que su motivación surgió tras notar una distorsión y un desconocimiento de la verdad sobre el conflicto armado en la comunidad peruana en el exterior.
“Es el silencio el que crea conflictos familiares y sociales porque no hablamos de temas del pasado y tampoco discutimos cómo esos temas siguen afectando el presente de los peruanos”, dijo Uriol.
Uriol también destacó el trabajo que la profesora Ana Luengo ha realizado al integrar estos temas en el aula y acercarlos a los estudiantes a través de eventos y conversaciones como esta exhibición.
“Son temas que ella trata en su clase, que ella navega continuamente, tratando de llevar desde las aulas hacia afuera un poco de conocimiento para los estudiantes que viven o han nacido acá y que muchas veces no se habla de temas relacionados a derechos humanos en Latinoamérica o estudios de memoria”, dijo Uriol.
